viernes, 19 de junio de 2015

Día del padre.

Basta!!  llegó el día del padre y no tenemos idea que regalarle al padre de nuestros hijos y a nuestro propio padre, ya le hemos regalado todo, desde calcetines hasta la más sofisticada de las tables, y lo peor es que lo tienen todo, tecnología, camisas, corbartas, abrigos e ir a una tienda por un regalo simplemente es por ir por "más de lo mismo", consumismo puro.

Hoy estoy en otro proyecto, ese de hacer manualidades y sacar la poca genialidad que llevo dentro y explotarla, así que he regalado unos cuantos gorros de lana tejidos a crochet catalogados como "únicos en el mundo", no hay otro igual, no hay (según yo) mejor y único regalo.

Y así seguimos generando ideas, bajémonos un poco de este mundo que no deja de girar y que sigue un curso totalmente autómata y nos obliga a meternos al sistema ¿y por qué no? ¿por qué no hacer algo distinto?, ¿por qué no salirse de esto que se llama "consumismo"?, es el día del padre, no el día del regalo, no tenemos ni estamos en la obligación de ir a una tienda por el regalo más popular o sofisticado del momento, al final aquellos regalos con los detalles únicos son los más preciados y es así como se me ocurrió un par de ideas y otras buscadas en internet, dejémos que nuestros hijos realicen con sus propias manos estos regalos, sin duda serán los mejores y más apreciados, tanto así que se convertirán con los años en verdaderos tesoros que de vez en cuando se desempolvarán, se limpiarán y traerán condigo el dulce recuerdo de la infancia de quienes ya crecieron, nuestros bajitos.

IDeas!... IDeas.. IdeaS... de todas formas y todos los tamaños, de todos los olores y colores, en fin, miles de ideas podemos sacar, algunas se las dejo por acá:

1.- ¿Y que tal si buscamos pintura para cerámica y pintamos un ratito? necesitamos un tazón o taza blanca, pinceles y pintura para cerámicos que se compra en cualquier librería del rubro, le entregamos los materiales a los niños, le decimos que es para un regalo para papá y que ellos liberen su imaginación, el resultado:



2.- Estampar la mano o el pie en un cuadro, yo lo hice con mis gemelos y quedó maravilloso, nuestro regalo a mi padre ya se ha convertido en un preciado tesoro, sobre todo a la hora de comparar cuanto han crecido. Materiales, un cuadro, un pincel, tempera, papel y las manos de tus hijos. El resultado:



3.- Salir de camping con tus hijos, recolectar palitos y hacer un lindo portaretrato. No dudes que se lo llevará a la oficina o lo tendrá en el arrimo para sentir un orgullo tremendo cuando sus visitas lo vean.



4.- Y que no falte tampoco la premiación, el día del padre debe ser bien celebrado.


Espero que estas ideas sean bien útiles, no nos compliquemos con el valor del regalo ni menos con algo que esté de moda, las cosas materiales pierden valor, mientras que los recuerdos los ganan, y de paso enseñemos a nuestros hijos a tener conciencia con las emociones, el dedicar tiempo para otros y hacer una tarea con pasión.

Maca. Una mamá de a dos.


jueves, 18 de junio de 2015

Y fue mamá antes de lo esperado...

Ayer mientras tomaba un café pensé en el nombre de este blog y por que fui mamá después de los 30, fue por decisión propia, fue por que tenía metas por cumplir antes, estudiar, buscar un trabajo, independizarme y luego pensar en la familia en un entorno seguro, con solidez económica y en la cúspide de lo que se llama "madurez" (?), pensé en como habría sido mi vida de haber sido mamá a los 20 y tantos o más aún a los 15 y tantos, claramente no habría sido lo mismo, habrían mucho más dificultades, la base no sería la misma, quizás estudiar habría costado un poco más y poder estabilizarme económicamente aún más, pensé en esas niñas que dicen "yo me embaracé por que querían ser mamá" y tan sólo tienen 16 años, ¿están realmente preparadas para ser mamás?. Quizás no, quizás si.



Claramente un embarazo adolescente o a temprana edad como solía suceder con más frecuencia en años anteriores era algo muy común, hoy se ha reducido la cantidad de hijos por familia y la tendencia mundial va de la mano a tener mayor solidez económica, una carrera, auto y casa y postergado para el final una familia y es ahí donde me detengo y pienso que esas niñas tan jóvenes siendo madres han perdido parte de ellas con poder disfrutar la vida a concho antes de embargarse en esta tarea sin fin, pero luego pienso y reflexiono "Oye! esas mamás cuando estén en los treinta y tantos como yo tendrán un hijo adolescente", bien, tendrán un hijo grande, a esta edad nosotros estamos más cansadas, lidiamos con el colegio, sus caídas de los dientes y los miles de resfriados que se pegan durante todo el inverno, la despensa más llena de remedios que de comida y más visitas al doctor que a ver a los abuelos, mientras tantos, esas mamás que fueron tan criticadas por ser mamá a los 20, a los 18 e inclusive a los 15 hoy tienen treinta y tantos y disfrutan de sus hijos como si fueran verdaderos partner, salen a fiestas, comparten salidas, gustos y se ven tan jóvenes que todos los confunden con hermanos.

Hoy pienso con más madurez y reflexiono en que la edad a la que uno es madre determina distintos procesos y vivencias, si eras una jóven de 16 años y fuiste  mamá y te perdiste de disfrutar tu vida adolescente como todos dicen, no te preocupes mamita, por que cuando tengas "30 años y más" tendrás al mejor partner  que pudiste pedir en la vida y recuperarás con creces esos años en que no tuviste tiempo con tus amigos y como bonus track tendrás la dicha de disfrutar a tus nietos siendo aún jóven, además aprendiste mucho antes que nosotras las "de 30" lo que es esta gran empresa de ser mamá.

Con cariño para mi prima Bony, mamá a los 16 años y abuela a los 36. Un abrazo a mi abuelo también que gracias a mi prima Bony ha podido disfrutar de ser padre, abuelo, bisabuelo y tatarabuelo a la vez.


Maca, una mamá de dos y de más de 30.

martes, 9 de junio de 2015

Y fueron dos y yo tenía recién 30...

Me decidí en crear este blog en base a mi necesidad de compartir con el mundo mi experiencia, aquella experiencia de ser madre a los 30 y además ser mamá múltiple, una difícil tarea pero no imposible, a veces agotadora, a veces desbordante pero siempre muy llenadora, no me imagino mi vida sin mis pequeños ni menos concibo la vida con sólo un hijo, no, definitivamente no tendría el mismo sabor.

Fue en aquella salita de ecos donde me dieron la noticia, yo muy despistada pensé que el médico estaba "sintonizando" la imagen por que se veía doble, al más estilo años 60 ( 80 inclusive) cuando las TVs tenían esas grandes antenas que tenías que mover de un lado a otro por que la imagen estaba "corrida", olvidé los avances de la tecnología, de la nitidez y precisión y no se me pasó por la mente que no se veía doble sino que realmente era doble!!! Vaya sorpresa.

Fue un día lleno de emociones varias, alegría, susto, preocupación, hace poco me había enterado que sería mamá de un bebé y en una semana ya venía un segundo hijo en camino, doble emoción, dobles sentimientos, como también se me pasó en un abrir y cerrar de ojos, dos cunas, dos coches, dos habitaciones y hasta dos universidades, aprendí lo que era realmente "pensar de a dos", ni metáforas ni palabras bonitas que le dicen a la gente cuando se enamoran, esto era literal, había que pensar en dos y de a dos.


Esta imagen es maravillosa, aunque corresponde a la segunda ecografía, no a la que yo pensaba que por lo viejo del aparato había que sintonizar con dos antenas. Hoy mis hijos cumplen 6 años, hoy ya llevo 6 años de mamá a concho y hoy ya tengo 37 años y sigo sintiendo las mismas mariposas al escuchar un "te amo mamá" que cuando escuché por primera vez el latido de sus corazoncitos, las mismas mariposas que sentí al escucharlos llorar por primera vez y esas mismas mariposas siento todos los primeros días de clases de cada año. Ser mamá múltiple ha sido una gran pero gran experiencia, pero sobre todo ser mamá es lo más satisfactorio que he hecho en mi vida.